Paula Kent cofundó los laboratorios Redken en 1960. A finales de los años 50, cuando estaba de moda decolorarse y cardarse muchísimo el pelo, la joven actriz se peleaba con su pelo fino como el de un bebé y su piel sensible. Durante los rodajes en Hollywood, sufría a menudo reacciones alérgicas a los productos que utilizaban los peluqueros y los maquilladores. Habló con varios dermatólogos y peluqueros para encontrar una solución, pero nadie supo explicarle la ciencia que había detrás de los productos. En un momento de inspiración, Paula se dio cuenta de que podría ayudar a millones de personas que necesitan productos suaves pero de gran calidad y de que los peluqueros profesionales deberían conocer la química del pelo y de la piel, los ingredientes de los productos y su relación con el pelo bonito y sano.